Que se puede comprar en Internet :
Se puede comprar casi de todo. Sin embargo, la gente
tiende a comprar más en ciertos sectores, y menos en otros.
Algo que nos puede orientar en este aspecto es conocer
qué es lo que está comprando actualmente la gente. Si miramos algunas de las
listas de hábitos de compra por Internet veremos que hay unos pocos productos
que acaparan casi todo el tráfico de ventas.
Los productos y servicios que mejor se
venden son, sin pretender ser exhaustivos, los discos,
los libros, los viajes y reservas de hoteles, entradas para el cine, la
formación y productos diversos subastados. Esto es así por varias razones:
* Tendemos
a comprar en Internet productos que van a
resultar idénticos en la tienda física que en la virtual, o que
ofrecen alguna ventaja en su compra online. Es decir, que su calidad es
conocida previamente y no variará por el hecho de comprarlos por Internet, como
los libros. Algunas tiendas de discos y libros son Fnac, Diaz
de Santos y Amazon.
* Solemos
contratar por Internet servicios en grandes
compañías, en que ya estamos acostumbrados a adquirir de forma
telefónica. Por ejemplo tarifas telefónicas o de conexión a Internet, servicios
bancarios, seguros, etc.
Algunos ejemplos son The
Phone House, Movistar, Orange o Vodafone para
el sector de la telefonía. O BBVA, Caja Madrid, La Caixa, Ibercaja para
la banca.
* Adquirimos servicios o productos que aporten algo distinto a la compra convencional.
Donde salgamos ganando, no ya por el precio, sino por la calidad,
exclusividad o las posibilidades del producto o
servicio.
Por ejemplo, la formación en plataformas virtuales
ofrece ventajas como poder formarte sin desplazamientos ni horarios estrictos.
Además es posible contactar con los tutores y profesores para tutorías
individualizadas y resolución de dudas a través de la comunicación instantánea
mediante chat, videoconferencia, etc.
La información de la bolsa a través de Internet supera
con creces a las que se puede ofrecer por teléfono u otros medios, ya que es
más útil y rápido ver una pantalla con los datos y gráficos de las cotizaciones
que escuchar los datos por teléfono.
Las subastas online se utilizan mucho. Son menos
especializadas o exclusivas que las convencionales, pero mucho más populares.
Su grandeza reside en que miles de personas participan y por lo tanto hay una
oferta muy amplia y variada.
La música y los juegos se compran cada vez más en
formato digital. Es decir, que cada vez menos solicitamos que nos envíen un CD
a casa con el contenido, pagamos por tener acceso a la música en un sitio de
Internet, por libros virtuales que podamos leer desde cualquier dispositivo o
por juegos que resultan más baratos por el hecho de no incluir un DVD físico.
* Si encontrar lo que buscamos es más sencillo en Internet
que a pie de calle. La centralización de la información es la que ha
hecho que cualquier internauta, incluso los inexpertos, se atrevan a contratar
viajes a través de Internet. Por ejemplo, en Internet el sector que más vende
es el del turismo. Vuelos, viajes, hoteles y ofertas de ocio varias. Esto es
por la competencia de sus precios y en gran parte por la facilidad para
encontrar lo que buscamos.
Existen portales especializados en buscar vuelos y
hoteles como Atraparlo, e Dreams, Rumbo, Trivago o Booking.com.
Sólo debes indicar el origen y destino, así como las fechas de ida y vuelta.
Ellos se preocupan de encontrar la información sin que tú tengas que saber qué
compañías realizan esos trayectos. Además, la mayoría permiten filtrar los
resultados, escogiendo si los quieres con o sin escalas, o si te gustaría que
el hotel tuviese 1 o 5 estrellas, etc.
* También
compramos productos que no solemos
encontrar fácilmente. Productos especializados que quizá no
encontraríamos a menos que realizáramos grandes desplazamientos, como artículos
de coleccionista, productos homeopáticos, comida para vegetarianos o exótica,
ropa para deportes específicos o minoritarios (Barrabes, Super Sport o Sport Área),
etc.
Estos productos tienen poca salida en el mercado, por
eso las tiendas convencionales no se especializan, sino que simplemente
disponen de una pequeña muestra. Sin embargo en Internet venden a nivel
nacional o internacional y no necesitan disponer de stock, por lo que es mucho
más sencillo encontrar lo que buscas.
* Productos y servicios que nos avergüenza comprar.
Lencería atrevida, juguetes o servicios sexuales, han conseguido un gran mercado
en la red gracias a que garantizan una total discreción.
Los productos que
menos se venden en Internet son aquellos en que preferimos ver
antes de comprar. Por ejemplo, en el sector de la alimentación. La gente
prefiere ver el aspecto que tiene la comida antes de comprarla, y confían menos
en el trato que se le dará durante el transporte. La ropa o los zapatos también
son artículos que normalmente preferimos probar antes de adquirirlos.
A un nivel genera-lista, no se suelen adquirir, pero
eso no quiere decir que no tengan su mercado. Con el tiempo se han ido
desarrollando opciones interesantes que dan cabida a estos sectores.
Los grandes hipermercados y supermercados ofrecen, como
complemento a su servicio en tienda, venta online. Así, aquellas personas que
confíen en sus productos y profesionalidad y que tengan problemas de horarios
para realizar las compras, o algún impedimento que les suponga problemas de
desplazamiento, pueden realizar la compra desde casa con la garantía de que, si
hay algún problema, tenemos cerca a alguien que responde del género. Algunos
ejemplos son Carrefour o El
Corte Inglés.
Las tiendas de ropa ofrecen en sus páginas consejos de
moda y belleza, facilidad para las devoluciones y ayuda para escoger la talla
adecuada. Las tallas cambian considerablemente de una marca de ropa a otra, por
eso lo que la gente acostumbra a hacer es comprar en la versión virtual de su
tienda de ropa habitual, donde ya conoce su talla.
Han proliferado también las páginas de compra
exclusiva o clubs de compra privados, que ofrecen productos de altas marcas a
precios reducidos a sus usuarios.