Hoy en
día la navegación por Internet cada vez se hace más complicada, debido a la
ingente cantidad de información que aparece continuamente. Encontrar de forma
rápida y sencilla algo que andamos buscando, puede convertirse en un tarea
ardua y, a veces, con resultados no deseados.
Es
fácil, pues, deducir que se necesita algún mecanismo o dispositivo que permita
la clasificación, catalogación u organización de esta gran cantidad de
información, de tal forma que su localización sea más sencilla.
Todas
los usuarios de teléfonos conocemos los listines telefónicos o las famosas
"Páginas Amarillas" y conocemos su utilidad. Por otra
parte, estamos convencidos de que todos los navegantes hemos oído alguna vez
términos como "buscadores" o "motores de
búsqueda", el equivalente en Internet a las páginas amarillas o a
las guías de teléfonos. La mejor forma de encontrar información en la Web es
utilizar alguno de estos denominados buscadores o
actualmente Portales.
Estos
buscadores, o motores de búsqueda, no son más que aplicaciones informáticas que
rastrean la Web catalogando, clasificando y organizando la información, para
después ofrecérsela a los navegantes. Podrían definirse como grandes bases de
datos indexadas de páginas Web. Para realizar la búsqueda hay que contactar con
la página Web de una de estas empresas.
Los
buscadores funcionan:
bases
de datos que se mantienen automáticamente por los denominados robots. En este
tipo de búsqueda basta con introducir el término sobre el que deseamos
encontrar información.
Mediante programas que buscan en
Mediante programas que buscan en
A
través de índices, que catalogan la información por temas. Estos índices suelen
estar organizados desde los temas más generales a los más específicos, existe
una cierta jerarquía en su organización y el usuario es guiado en todo momento
en su búsqueda.

No hay comentarios:
Publicar un comentario